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¿Cuál es la regla para determinar el tamaño de una junta para emboquillar?

A menudo nos preguntan cuál es la norma para determinar el tamaño de una junta para emboquillar – que si puede ser más grande o más chica – que si necesita tener un cierto tamaño, etc.

En la página 31 del manual de ANSI A108/A118/A136.1 hay una norma al respecto. Usted podrá observar que no es específica – sin embargo, es la única parte de la norma que trata sobre el ancho que debe tener una junta para emboquillar.

A-4.3.8. La línea central nominal de todas las juntas debe estar derecha y del mismo ancho, haciendo las debidas concesiones en el caso de losetas cerámicas rústicas o hechas a mano.

En general, no existe una regla específica para determinar el tamaño de una junta para emboquillar. Sin embargo, hay muchos parámetros relevantes que deben tomarse en consideración.

1) ¿Qué tanta variación hay entre cada pieza de recubrimiento cerámico?

2) Los cantos del recubrimiento cerámico, ¿son rectos o irregulares (v.g. “hechos a mano”)?

3) ¿Qué tan grande es el recubrimiento cerámico?

4) ¿Qué clase de superficie tiene el recubrimiento cerámico; se raya con facilidad?

5) ¿Adónde se va a usar el recubrimiento cerámico?

6) ¿Está pareja la superficie?

En última instancia, el propietario del proyecto debe elegir el tamaño de la junta que desea, sin olvidar que entre más delgada esté, más se notarán las variaciones entre cada pieza de recubrimiento cerámico. Mucha gente considera que una junta menor de 3 veces la variación promedio entre cada pieza del recubrimiento (o dos veces la variación máxima) tiende a verse irregular y mal colocada.

Además, las boquillas se acomodan a las diferencias angulares de la superficie. Cuando el piso o el muro no están bien nivelados, la boquilla se inclinará de un canto al otro. Cuando la instalación pasa sobre un levantamiento, la junta para emboquillar se ensancha y cuando pasa sobre un hundimiento, la parte superior de la junta se estrecha.

En el caso de las boquillas a base de cemento, las juntas menores de 1/8″ generalmente sólo se emboquillan con boquillas sin arena, y las juntas mayores de 1/8″ sólo se emboquillan con boquillas con arena. Las juntas mayores de 3/8″ suelen necesitar una boquilla más cargada de arena para acomodarse a una junta más grande.

Algunos fabricantes venden una mezcla para “juntas anchas” (juntas mayores de 3/8″), pero usted puede hacer lo mismo si le agrega arena gruesa a la boquilla normal. Para las cantidades exactas que tiene que añadir, consulte con el fabricante de la boquilla que tiene pensado utilizar.

Por regla general, nunca mezcle boquillas con arena y sin arena – y absolutamente nunca con mármol o cualquier otra superficie que se pueda rayar con la arena de la boquilla (Nota: el mármol es un producto cortado, fabricado bajo tolerancias sumamente exactas y generalmente diseñado para colocarse a distancias de 1/16″).

La distancia entre cada recubrimiento cerámico se mide entre los cantos de las piezas – y no desde la orilla superior del bisel de la pieza. La mayoría de los recubrimientos cerámicos que se fabrican hoy en día, tienen un canto biselado, y la boquilla no debe pasar de ese bisel. El bisel casi siempre es una superficie esmaltada que tiene por objeto manejar la transición de una pieza a la otra. En algunos recubrimientos cerámicos, el instalador necesita quitar con las manos el exceso de boquilla que queda sobre el bisel.

Un error bastante común es colocar las piezas del recubrimiento cerámico demasiado cercanas entre sí. Por ello, el resultado final luce mal hecho a causa de las variaciones en el piso o en el muro, y las del recubrimiento cerámico en sí. Hasta las variaciones pequeñas pueden romper el patrón del recubrimiento cerámico si no se hacen ajustes en la junta para emboquillar. Aunque 1/16″ de pulgada no pueda parecer importante (en una pieza de 12″ por ejemplo), representa una variación del 50% en una junta para emboquillar de 1/8 de pulgada. Esto saltaría a la vista de inmediato y no sería atractivo.

¿Cuál es la regla para las variaciones en las juntas para emboquillar?

Una pregunta frecuente es, “¿Cuál es la regla para las variaciones en las juntas para emboquillar?” También nos preguntan sobre las variaciones aceptables de plomo y regla.

Consulte usted estos detalles en la página 33 de las normas de especificaciones ANSI A108 para la instalación de recubrimientos cerámicos. Aunque estas normas son voluntarias, generalmente se usan para construcciones comerciales.

Cuando se trata de valorar las juntas para emboquillar, es importante considerar que la boquilla se usa para ajustar diferencias en lo siguiente:

1) Variaciones en los tamaños del recubrimiento cerámico

2) Cambios en el plano del substrato

3) Cambios en el espesor del recubrimiento cerámico (suele aplicarse a los recubrimientos cerámicos hechos a mano)

4) Variaciones en el perfil rústico del recubrimiento cerámico

Las normas para la fabricación del recubrimiento cerámico permiten que haya variaciones entre pieza y pieza – pero aunque la norma detalla estas diferencias exactamente, es común que algunos fabricantes envíen el recubrimiento cerámico con una diferencia aproximada de 3/32″ entre las piezas más grandes y más pequeñas de la caja.

La boquilla debe ajustarse a estas diferencias entre las piezas, por lo que resulta comprensible que haya ciertas diferencias en los anchos de las juntas para emboquillar.

Por lo general, se recomienda usar una junta para emboquillar que tenga por lo menos 2 veces la diferencia promedio entre las piezas más grandes y más pequeñas del recubrimiento cerámico. Una junta más pequeña resaltará las diferencias entre las piezas, ya que el ojo humano puede detectar de inmediato las diferencias pequeñas como porcentaje del total de juntas para emboquillar. Por ejemplo, aunque una diferencia de 1/16″ pueda parecer pequeña en una pieza de 12″, esta salta a la vista si se compara con una junta para emboquillar de 1/8″.

A medida que el plano del recubrimiento cerámico va cambiando, la junta para emboquillar va permitiendo este cambio. Si la instalación pasa por encima de un levantamiento del piso, la junta para emboquillar se ensancha; cuando la instalación pasa por un hundimiento del piso, la junta se estrecha.

Es obvio que las juntas para emboquillar también se acomodan ante los cambios de espesor y de perfil de los recubrimientos cerámicos rústicos, hechos a mano.

Quizá por estas variaciones, no existe ninguna regla numérica para ajustar el ancho de las juntas para emboquillar recubrimientos cerámicos.

La sección A-4.3.8 de la norma ANSI A108 dice, ” La línea central nominal de todas las juntas debe estar derecha y del mismo ancho, haciendo las debidas concesiones en el caso de losetas cerámicas rústicas o hechas a mano.”

La sección A-4.3.10 trata sobre las variaciones en los planos del recubrimiento cerámico y dice así, ” Los acabados en pisos y muros deben estar a plomo y regla, sin variaciones del nivel requerido mayores de ¼ de pulgada en 10 pies (6 mm en 3 m).”

Tome nota, sin embargo, de que ANSI requiere en todas las secciones de estas normas, que el plano del subsuelo esté igualmente parejo.

En realidad, el recubrimiento cerámico que se coloca con un adhesivo en capa delgada es un acabado de la superficie, el cual copiará el plano del substrato – tal como está; las variaciones del substrato se verán reflejadas en la capa de recubrimiento cerámico a menos que se realice una nivelación posterior.

¿Cuándo debo calafatear en lugar de emboquillar?

Técnicamente, dondequiera que haya un cambio de substrato o de superficie de refuerzo, como en la junta entre dos andadores y la junta entre piso y muro, usted debe calafatear en lugar de emboquillar, ya que esas superficies tienen movimientos independientes. Sin embargo, es importante reconocer y concientizar al usuario final sobre ciertos puntos importantes.

A menudo, los instaladores emboquillan en lugar de calafatear por estas razones:

1) El calafateo no tiene el mismo color que la boquilla

2) Aunque el calafateo tenga el mismo color de la boquilla al colocarlo, no va a ser el mismo 6 meses después (el “curado” del calafateo es distinto al de la boquilla)

3) El calafateo necesita más mantenimiento que la boquilla

4) Es más fácil que el calafateo críe moho (a menos que esté tratado con un fungicida) que la boquilla

5) Los calafateos acrílicos se descomponen en las aplicaciones húmedas horizontales – el silicón, el uretano, o los calafateos a base de varios polímeros son mejores opciones pero más difíciles de aplicar

Sin embargo, cuando usted emboquilla en lugar de calafatear, la boquilla le puede causar problemas estructurales y estéticos:

1) La boquilla se agrietará, permitiendo que entre la humedad

2) Si la boquilla es demasiado fuerte, el recubrimiento cerámico se llega a dañar por los movimientos en los muros, pisos, o en las cubiertas de servicio

3) La boquilla no puede ocultar los cortes de las esquinas tan bien como el calafateo

En suma, calafatear es la mejor opción – pero el cliente necesita comprender sus limitaciones.

¿Cómo quito los restos de boquilla pegados a un piso cerámico?

Quitar los restos de boquilla pegados a un piso cerámico puede ser difícil. El tipo de loseta cerámica influye mucho sobre el grado de dificultad para quitar la boquilla; además, si la boquilla estaba modificada con resinas, puede ser más difícil quitarla.

En general, entre más porosa sea la superficie, la boquilla se pegará mejor – por lo tanto, es más fácil quitar la boquilla si está sobre una loseta cerámica impermeable (v.g. porcelánica).

Para quitar la boquilla, empiece usando un limpiador alcalino y una escobilla de nylon. Revise que la escobilla no esté perjudicando a la loseta. Una loseta cerámica normal no se afecta con una escobilla, pero algunas losetas decorativas no tienen la misma dureza en la superficie. Es mejor que revise su loseta decorativa en una zona que no esté muy visible.

Si la escobilla no es efectiva, hay limpiadores especiales en el mercado que atacan químicamente a la boquilla. Normalmente son ácidos no muy fuertes. Como todos los ácidos, observe con cuidado las advertencias del fabricante y extreme sus precauciones. Siempre revise primero la loseta cerámica en un lugar inconspicuo, en caso de que el limpiador la llegue a afectar.

Si bien estos limpiadores especiales no afectan a la mayoría de las losetas cerámicas – no está de más verificarlo. Algunos instaladores de recubrimiento cerámico usan ácidos más fuertes que diluyen cuidadosamente. Los profesionales con experiencia lo pueden hacer, pero es muy riesgoso hacerlo. El cuerpo se expone a lesiones físicas y se pueden causar daños materiales en las zonas circundantes.

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